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El cobre y su reciclaje

El origen del uso del cobre por el ser humano se remonta al Calcolítico o Edad de Cobre, unos 6000 años antes de Cristo, lo que le convierte en uno de los primero metales utilizados por el hombre. Actualmente el cobre es uno de los metales más usados en la industria y se encuentra en gran parte de los elementos que nos rodean. Es uno de los metales que mejor conduce la electricidad, lo que unido a su alta ductilidad y maleabilidad lo ha convertido en el material por excelencia para fabricar componentes electrónicos y eléctricos.

Para su extracción es necesario el uso de maquinaria pesada y explosivos, pero el mayor consumo energético se produce en la reducción de tamaño del mineral. Una de las formas de reducir el consumo de energía y por tanto el coste en la producción de cobre es el uso de la biotecnología, mediante la cual se utilizan bacterias que no liberan gases nocivos y que ahorran hasta un 30% de energía.

Pero sin duda es mediante el reciclaje cuando el ahorro de energía en la producción de cobre es realmente significativo: el consumo se reduce al 75% con la consiguiente reducción de costes y de emisión de gases nocivos a la atmósfera que se estima en 40 millones de toneladas anuales de CO2. Si además tenemos en cuenta que el cobre es 100% reciclable y que no pierde sus cualidades durante el proceso de reciclaje las ventajas son múltiples y favorecen que el precio del cobre no sea muy elevado.

Aproximadamente el 45% del cobre usado en Europa es reciclado, cifra que se reduce hasta algo más de 30% a nivel mundial, si bien es cierto que estas cifras aumentan año a año. El origen de este cobre reciclado puede ser industrial, es decir, proveniente de restos y recortes originados en la fabricación de productos que contienen cobre. Pero el principal origen del reciclaje de cobre es de productos obsoletos que han finalizado su vida útil.

El proceso de reciclaje varía en función de la pureza del cobre, la cual se mide cuando este se encuentra en estado líquido. El cobre puro puede ser fundido sin problemas, pero en el caso de que este se encuentre mezclado con otro metal es habitual realizar un estudio sobre el coste del reciclaje y valorar si es rentable obtener un mayor grado de pureza o es más rentable mezclarlo para conseguir nuevas aleaciones.